miércoles, 12 de mayo de 2010

-La Guerra de Arauco





La Guerra de Arauco fue un prolongado conflicto que enfrentó a los hispano-criollos de la Capitanía General de Chile, perteneciente al Imperio español, contra el pueblo mapuche y algunos aliados tales como los huilliches, picunches y cuncos.


La zona del conflicto comprendía entre el Río Mataquito y el Seno de Reloncaví; situándose principalmente la mayor parte de ella entre Concepción y la zona costera de la actual VIII Región del Biobío, y la IX Región de la Araucanía.


Este conflicto duró un lapso de casi tres siglos, 1536 - independencia de Chile, pero con diferentes grados de intensidad, llamándose "guerra armada" propiamente tal a alrededor de la mitad de ese periodo. Posteriormente traería como consecuencia el conflicto chileno-mapuche conocido como "Pacificación de la Araucanía".






La Guerra de Arauco experimentó la más variadas alternativas a causa de resistencia invencible de éstos y de las diferencias de criterio existentes entre aquellos.

Dos sistemas se ensayaron para reducir a los mapuches: guerra ofensiva y guerra defensiva. A ellos se le sumó más tarde el sistema de los parlamentos.

Guerra Ofensiva: Este sistema se venía empleando desde los principios de la conquista, consistió en atacar a los indios por las armas, enviando expediciones a la araucanía, que era la única región del país cuyos pobladores se negaban a someterse. A veces para justificar este procedimiento, se procesaba a los indios según las leyes españolas, declarándoseles rebeldes y traidores al rey y a Dios, condenándoseles por ello a las penas muerte y confiscación de sus tierras. En seguida se enviaba a un ejército a ejecutar la sentencia de los jueces.

Esto generó encender guerras interminables y provocar grandes rebeliones que se extendieron a las comarcas ya pacificadas al norte del Biobío.

En esta guerra encontró muerte don Pedro de Valdivia en Tucapel, y el gobernador de fines del siglo XVI Martín García Oñez de Loyola en Curalava, donde fue atacado por las fuerzas del toqui Pelantaru.

A la muerte de Oñez de Loyola siguió un levantamiento en toda la Araucanía. Todas las ciudades del sur se perdieron. A raíz del Desastre de Curalava, el gobierno español encargó la gobernación de Chile a don Alonso de Ribera, militar de reconocida experiencia, para que terminara definitivamente con el problema mapuche.

Lo primero que realizó fue establecer una línea fronteriza, recorrida por fuertes y guarniciones militares en el río Biobío y que lentamente fue corriéndose hacia el sur. Estableció un ejército permanente de soldados disciplinados que estuvieran absolutamente dedicados a sus tareas y creó un destacamento especial denominado los tercios de Arauco; consiguió el envío, desde el Perú, del Real Situado, una cantidad de dinero destinada a cancelar los sueldos de los soldados. Desgraciadamente, no obtuvo de la corte los recursos necesarios y luego se vio obligado por el gobierno de España a aceptar el plan de guerra defensiva del Padre Luis de Valdivia.

Guerra defensiva: En 1612 el Gobierno acogió el sistema de guerra del Padre Jesuita Luis de Valdivia que se basaba en sentimientos humanitarios. Valdivia que había celebrado con los indios el parlamento de Paicaví, los creía dispuestos a la paz.

Se abolió el servicio personal de los indios encomendados, se puso en libertad a los prisioneros, dejó a los mapuches en posesión de los territorios al sur del Biobío . El ejército se concretaría a defender esa línea en caso de que los indios intentasen pasarla. En cambio, se enviaron misioneros a la Araucanía a predicar la fe católica y a inducir a los naturales a aceptar la dominación española.

El nuevo procedimiento resultó un completo fracaso, pues los araucanos dieron muerte a los misioneros y volvieron a tomar las armas.

Esta guerra dejó 30.000 españoles muertos
60.000 indios muertos
18.000 indios mapuches muertos.

-Creencias Religiosas



Los mapuches creían en la vida después de la muerte, y esta era un doble exacto como la sombra real e intangible. El otro yo podía hacerse invisible, pero necesitaba las mismas cosas que los vivos.

Por ese motivo enterraban los muertos con los objetos habían usado en su vida.

Los espíritus en lemas allá tenían la misma forma y carácter que habían tenido en su vida, estos reanudaban su vida familiar y social en el más allá.

Este doble espíritu cuando estaba en el cuerpo mortal podía abandonarlo a voluntad durante el sueño, éxtasis, visiones, etc., y con la muerte lo abandonaba definitivamente. Este espíritu visitaba a sus parientes y amigos durante un año a aproximadamente. Este espíritu podía tomar forma humana o de algún animal, cuando pasa ese tiempo el espíritu pasaba a otra región en donde se trasformaba en Pulli. Este espíritu residía para las tribus costeras en el mar y para las tribus de la cordillera al oriente de Los Andes.

La religión Mapuche se basa en el culto a los antepasados, encarnado en el Pillan.

Cada tribu tenía su propio Pillan, que según el espíritu patriarcal o matriarcal predomínate, era masculino o femenino. Del Pillan provienen tanto el bien como el mal, en toda su extensión, los pillanes se podían enojar por el quebrantamiento de algún tabú, manifestándose por medio de la peste, las inundaciones, las sequías o los terremotos, etc.

Para calmar la ira del Pillan surgió un individuo llamado el Señor Del Canelo, este individuo debía ser conocedor de la practica para convencer al Pillan y también tener la habilidad para combatir a los hechiceros y brujos.

Estos Señores Del Canelo fueron evolucionando, adquirieron la función definitiva de médicos y adivinos, a estos hoy se conoce como el Machi.

Los Mapuches creían que uniendo la fuerza de la magia era más eficaz que la individual, por lo que crearon grupos de individuos esotéricos con el fin de precaver los contratiempos y dificultades, a la vez adquirir beneficios por sus ritos, estos grupos se llamaban Tótem.

El Tótem tenia como finalidad de la regulación de las lluvias, EL Pillan contra restaban tempestades, terremotos, etc.

Los Mapuche además del culto a los antepasados, para ellos existían más espíritus y en su mayor parte malévolos, tales como el Colocolo, especie de basilisco, el Chequehuelube, cuero con uñas que vive en el agua y se ensaña con las bañistas, el Chonchón vampiro que chupaba la sangre.

El pueblo Mapuche fue profundamente religioso; la religión estaba en todas partes, en todas las esferas de su vida.

En los entierros hacían una ceremonia que duraba varios días; que terminaba con el entierro de la persona muerta, vestida con elegante ropa y acompañada de comidas y bebidas.

*Las ceremonias más importantes del pueblo Mapuche son el Guillatún y el Machitún.

El Guillatún: Se celebra para invocar a los dioses que regulan los ciclos de las lluvias y de las cosechas, estos ritos se realizan con gran concurrencia de los indígenas, incluyendo bailes y comidas.

El Machitún: Por otra parte posee una función de mágico - terapeuta, a través de este acto se pretende alejar a los espíritus malignos que provocan las enfermedades, las encargadas de llevar a cabo este ritual son los Chamanes o Machis, todas las ceremonias Mapuches se llevaban a cabo con un instrumento llamado Kultrún, este es un instrumento musical que representa la noción Mapuche del universo, tal es así la importancia, que aparece reproducido en la bandera que ha sido adoptada por el pueblo Mapuche.

-Organizacion Social







El Totemismo: Es organización social de los Mapuches y demás pueblos indígenas chilenos, este tipo de organización es usada es muchas partes del mundo. Esto consistía en la creencia en el Tótem, que era un ser espiritual que animaba a algún animal, ave, reptil, pez, planta, astro, fenómeno o aspecto de la naturaleza. El Tótem, que los Mapuches llamaban Cuga, habría hecho alianza con el fundador de cada estirpe, contrayendo entre ambos la obligación de respeto y protección mutuas, esta alianza debía ser respetada por los descendientes a través de todas las generaciones.

El fundador o antepasado, al formular la alianza, tomaba el nombre del Tótem y lo transmitía a toda su descendencia constituyéndolo en el apellido del clan, por eso encontramos entre los mapuches apellidos como “Sol”, “Pato”, “Culebra”, etc.

La Familias Mapuches se componía del Padre, sus mujeres y sus hijos. Existía la poligamia, pero solo la practicaban los individuos mas ricos, los ulmenes, que podían adquirir cinco o seis mujeres, lo que constituía la excepción.

El Matriarcado se prohíba contraer matrimonio con una mujer del mismo grupo totémico porque ambas partes poseían el mismo Tótem y eran, por lo tanto consanguíneas, lo que hacía considerar la unión como incestuosa.

El matrimonio se hacia mediante la compra de la novia a su padre, a cambio de animales, bebidas o utensilios; pero debía seguirse después un rapto simulado. En este caso, el novio y sus amigos se dejaban caer sorpresivamente sobre la ruca y procuraban raptar a viva fuerza a la novia, venciendo la resistencia que oponían las demás mujeres.

Dentro de la familia, la primera mujer (“unendomo”) era la verdadera dueña del hogar y su hijo mayor era considerado el primogénito.

Las demás mujeres vivían en rucas separadas, acompañadas de sus respectivos hijos, y en caso de fallecimiento del marido pasaban a ser esposas del primogénito.

La posesión de varias mujeres no era considerada por los Mapuches como un lujo, sino como un factor de aumento de la producción, pues eran ellas las que cultivaban la tierra, hacían las cosechas, tejían, fabricaban las debidas, preparaban las pieles y practicaban la alfarería.

En el tiempo de paz, el prestigio del jefe de familia dependía del numero de sus mujeres y de sus riquezas en tierras, víveres, animales y debidas.

En tiempo de guerra basaba su fama en su valor personal y en el numero de conas o mocetones que podían movilizar.

Levos Aillarhues y Vitamapus como todos los pueblos en su estado de cultura, los Mapuches tuvieron muy escasa cohesión. Sus diversos grupos sociales solo se unían transitoriamente ante el peligro común, pues habitualmente Vivian en constantes rivalidades.

Estos grupos empezaban en el Lov y se prolongaban en otros mas

Amplios, que eran el Levo, Elaillarehue y el Vutamapu.

Los Lovs: Los formaban todas las familias que tenían un antepasado común. Vivian en rucas vecinas y tenían por jefe al Lonco o Cacique, que presidía las juntas en que se discutían los asuntos internos de la comunidad.

Los Levos o Rehúse: Eran grupos más amplios, que sumaban varias agrupaciones de familias, es decir tribus.

Cada Levo tenia un jefe civil, un jefe militar para el caso de guerra y un sacerdote que servia de asesor. El jefe militar era elegido por la asamblea de los Conas y se le designa con el titulo de Toqui, nombre que se daba también al hacha que le servia de insignia de mando.

El Levo era independiente y autónomo. La asamblea de los conas acordaba la paz o la guerra.

Los Aillarahues o agrupaciones de tribus: En caso de grandes calamidades, como sequías, epidemias, invasiones u otros acontecimientos sensacionales que afectaban a una extensa comarca, los Rehues de ella se unían para hacer frente a la situación.

Tales eran los Aillarehues, que adquirieron gran desarrollo desde el momento en que los españoles comenzaron a penetrar en la araucania.

Su jefe era el Mapu Toqui o jefe militar de una comarca en estados de guerra.

Los Vutampus o zona de guerra: No obstante su oposición a formar grandes unidades Político-militares, los Mapuches se vieron obligados a concertar alianzas entre los Aillarehues de extensas comarcas a fin de defenderlas de los conquistadores.

Así nacieron tres Vutampus o agrupaciones de Aillarahues: el de la región de la costa los Lavquen - Mapu, el de los llanos que eran Lelvun - Mapu y el de la región pre-cordillerana llamados Inapere - Mapu, el primero parece haber sido el dela cámarca vecina a la costa de Aruco, que eligió por generalísimo a Lautaro.

Los jefes de los Vutampus eran elegidos por los Toquis Federados, y los españoles los llamaron gran Toqui. Terminada la guerra, cesaba su mandato .

-Ubicacion Geografica


A partir de un lugar situado entre los ríos La Ligua y Aconcagua y hasta el sector norte de la Isla de Chiloe vivía en el sigo XVI el mayor conglomerado poblacional de Chile. Se trataba más de un millón de personas, que hablaban con ligeras variaciones dialectales, el Mapundungún. En dicha lengua se auto denominan Mapuche que significa gente de la tierra.

A la llegada de los españoles, estos fueron nominando distintos grupos de indígenas, hasta llegar al río Itata, donde se ubica la mayor cantidad de Mapuches, los que tenían como limite norte el rió Itata y como limite sur el río Tólten. Tres siglos de “Guerra de Arauco” corrieron su frontera norte hasta el río Biobío, demarcando la zona en que hoy todavía habitan la mayoría de los Mapuches.

Sus actuales integrantes se aproximan a la cantidad de 500.000 Mapuches los cuales están concentrados específicamente en las localidades rurales de la IX región (Región de La Araucana) y en la zona de Cautín, Además de encontrarse de norte a sur desde la provincia del Biobío hasta la zona de Chiloe.

En la IX región cuyos faldeos cordilleranos que llegan hasta la Argentina, vive una rama de este grupo que puede llamarse Mapuche Pehuenche formada por unas 1.200 personas.

En la zona de Chiloe, se mantienen aproximadamente unas 450 personas, y que serian Mapuche - Huilliche.

Los orígenes y comienzos del pueblo Mapuche presentan todavía varias interrogantes, por lo que se sabe, desde sus primeros contactos con los conquistadores españoles hasta nuestros días se concluye que poseían una gran cohesión social y adaptabilidad para superar deferentes crisis.

Si trazáramos una línea transversal entre Santiago y Buenos Aires, en todo el territorio que queda al sur de esta línea se observa una influencia Mapuche.

martes, 11 de mayo de 2010

-Costumbre Mapuches



La Base de la alimentación estaba formada por los sembrados de maíz, frejoles pallares, papas, quínoa, mango, etcétera, y sus ganados de llamas y alpacas domésticas. Practicaban la caza y la pesca en pequeñas canoas.

Los hábitos cambiaron en este terreno con mucha rapidez y es difícil fijar la época en que se verificaron estas mudanzas, a través de cronistas que, en buena parte, escribieron de oídas o copiándose unos a otros. Hacia mediados del siglo XVII, ya los caciques usaban en sus banquetes los guisos de pescados, mariscos, aves, perdices, longanizas, pasteles, buñuelos y otros platos en que se advierte la influencia española.

Si se hartaban de comida cuando podían hacerlo a costa ajena, en cambio se hartaban de bebidas fermentadas a costa propia. La elaboración de las chichas suaves de frutillas y de otras frutas y de las bebidas fuertes, obtenidas de la fermentación de los granos, era la faena favorita de todo hogar respetable; y la cantidad de chicha de que disponía un cacique, constituía una de las riquezas que le daban más prestigio y autoridad.

Valdivia se asombró de su afición a la bebida y no hay cronista que no insista en este hábito. La bebida, el baile y el canto eran inseparables en sus cahuines o reuniones familiares, de las faenas agrícolas, las bodas, los entierros, la construcción de una casa y sus juntas de índole religiosa o militar.

La borrachera no era un vicio entre los mapuches. Formaba parte de su concepto moral de la vida, de sus costumbres tradicionales y de sus ritos religiosos. Mas, en el correr de los siglos, se incorporó con tal energía en su organismo, que se convirtió en una verdadera necesidad fisiológica. Es uno de los grandes renglones del aporte de la sábana aborigen a la formación del mestizo.

Durante las borracheras, eran frecuentes las disputas por la posesión de la mujer o por otras causas, que degeneraban en riñas y muertes. También solían aplastar a algunos de los párvulos que las indias llevaban consigo a las fiestas. La componenda, cuyo uso estaba muy generalizado, casi siempre ahogaba en germen la venganza de los parientes de la víctima.

En cambio, los delitos y los crímenes cometidos en sana razón eran relativamente escasos.


Chueca
Entre los juegos de agilidad practicados antes del contacto con los españoles, los principales eran la chueca y la pelota. En el primero se colocaban frente a frente dos hileras de individuos, que solían llegar hasta veinte por bando, y luchaban por llevar a su lado una bola de madera, valiéndose de un palo arqueado de coligüe. La cancha tenía cinco metros de ancho y cerca de dos cuadras de largo. En el segundo, se ponían en círculo ocho a diez mozos desnudos desde la cintura arriba, y se arrojaban unos a otros la pelota de madera esponjosa como el corcho, y cada uno procuraba rebatirla con la palma de la mano con cuanta fuerza puede, y golpear a alguno de la banda contraria.

Las ceremonias funerarias de los araucanos eran un reflejo de sus concepciones religiosas: el culto de los antepasados y la creencia de que los dobles o ánimas eran indestructibles y continuaban en la vida futura experimentando las mismas necesidades y gustos que tuvieron en la presente. Han variado en los detalles con la introducción de objetos de fabricación europea, pero han persistido en el fondo.

El ataúd consistía primitivamente en dos canoas que se superponían. Hasta la llegada de los españoles los araucanos no cavaban fosas; colocaban los ataúdes entre dos árboles. Cuando el difunto era algún cacique rico o algún guerrero afamado, solían colocar sobre la tumba su caballo muerto, inclusive el cabestro, para que cabalgara en él y pudiera atarlo en su nueva residencia. Primitivamente, se enterraban con el cadáver de la mujer sus joyas; pero más tarde una ceremonia simbólica reemplazó al entierro efectivo: se acercaban las joyas al cuerpo y se derramaba chicha sobre ellas.

Toda muerte producida por otras causas que las heridas en las guerras o en las riñas, para el araucano era la resultante de la hechicería. Se consultaba la causa de la muerte con un machi, y éste señalaba al autor después del examen del cadáver o de algunos de sus despojos y de complicadas ceremonias. Si señalaba a algún individuo conocido, pesaba sobre los parientes la obligación de vengar al deudo en la persona del autor de la muerte. Partían con sus lanzas en alto y mataban al individuo señalado por el machi, dondequiera que le encontrasen. A veces, la venganza alcanzaba a toda la familia del inculpado.

-¿ Que son Los Mapuches ?



Los mapuches en mapudungun significa ‘‘gente de la tierra’’ son un pueblo indígena originario de la zona centro-sur de Chile, que a comienzos del siglo XIX se instaló en el suroeste de Argentina conquistando a los nativos tehuelches. Se les conoce también como araucanos, denominación que genera rechazo por parte de algunos.


Aunque muchos grupos mapuches lograron resistir a la conquista española, con el tiempo terminaron sometidos por los Estados chileno y argentino, que invadieron sus territorios y los asignaron a reducciones (Chile) o reservas (Argentina). En la actualidad, los mapuches viven en gran parte en zonas urbanas, aunque mantienen los vínculos con sus comunidades de origen y reivindican sus reclamos de reconocimientos hacia su territorio y cultura.